El marco prudencial europeo de gestión de riesgos ESG entra en una nueva etapa, con la aplicación, a partir del 1 de enero de 2027, de las nuevas Guidelines de la EBA sobre Environmental Scenario Analysis.
Estas directrices complementan las Guidelines on the Management of ESG Risks, aplicables desde enero de 2026 para las entidades que no tienen la consideración de pequeñas y no complejas, y desarrollan dos capacidades:
Stress testing: integración de los riesgos ambientales en los ejercicios de estrés para evaluar sus potenciales impactos financieros a corto plazo.
Análisis de resiliencia: evaluación prospectiva de las implicaciones de los riesgos ambientales sobre el modelo de negocio, la estrategia y el perfil de riesgo de la entidad a medio y largo plazo.
En particular, resulta relevante revisar:
¿Cuáles son nuestros riesgos ambientales materiales y dónde se concentran por cartera, sector, cliente y territorio?
¿Cómo podrían trasladarse escenarios de sequía, inundación, incremento de costes energéticos o transición acelerada a la capacidad de pago de los clientes, su probabilidad de impago o el valor de las garantías?
¿Disponemos de datos y metodologías adecuados para evaluar estos impactos en diferentes horizontes temporales?
¿Cómo se conectan los resultados con el RAF, ICAAP, las políticas de crédito, el seguimiento de cartera y la planificación estratégica?
¿Podemos acreditar ante el supervisor las metodologías, fuentes, estimaciones, limitaciones y decisiones derivadas de estos análisis?
Desde Valora proponemos abordar esta evolución mediante un modelo práctico y proporcional:
Diagnóstico del marco existente: revisión focalizada del grado de implantación de las directrices de gestión ESG y evaluación de la preparación frente a los nuevos requerimientos de escenarios.
Materialidad y escenarios: identificación de brechas, priorización de carteras y factores de riesgo y selección de metodologías y escenarios adecuados.
Integración en la gestión: revisión de los mecanismos de transmisión financiera, los datos y la incorporación de resultados a los procesos existentes de Riesgos.
Hoja de ruta: priorización de las actuaciones necesarias para enero de 2027 y planificación posterior de mejoras metodológicas e industrialización.
Nuestro objetivo ayudaros a convertir los riesgos ambientales en variables efectivas de gestión financiera y aprovechar el análisis para identificar oportunidades de financiación de la adaptación y transición de los clientes.
Nos gustaría compartir con vosotros nuestra visión sobre estos nuevos requerimientos y explorar, en una breve sesión de trabajo, cómo aterrizarlos sobre vuestras principales carteras y prioridades de Riesgos.
Septiembre 2026