Nota técnica del evento

Foto evento defensa spaincap valora Senén.png 

 Desde la experiencia de los expertos de Valora, las compañías deben trabajar en:

  • Traducir las capacidades industriales actuales en oportunidades concretas dentro de los nuevos mercados de Seguridad Nacional.

  • Identificar y priorizar segmentos, clientes y oportunidades con mayor encaje y potencial de captura.

  • Entender los requisitos de acceso a cada oportunidad.

  • Identificar y cubrir gaps en registros, certificaciones, seguridad y organización interna.

  • Desarrollar las alianzas tecnológicas e industriales necesarias para completar la oferta.

  • Construir una hoja de ruta que convierta las capacidades existentes en acciones comerciales, primeras oportunidades y nuevas capacidades.

La creciente relevancia de la Seguridad Nacional está redefiniendo las prioridades industriales y de inversión en Europa. La necesidad de reforzar la autonomía estratégica europea está impulsando nuevas oportunidades para empresas e inversores en sectores clave como defensa, energía, industria química, infraestructuras críticas, telecomunicaciones y tecnologías de doble uso.

Con este objetivo, Valora y SPAINCAP reunieron el pasado 22 de septiembre de 2026 en el Club Empresarial Corporate Society, a representantes de la Administración, la industria y el capital privado en el encuentro «Más allá de la Defensa: el Potencial Inversor de la Seguridad Nacional», donde se han tratado donde se han tratado temas como la autonomía estratégica, la seguridad nacional y el papel de la inversión en el fortalecimiento de las capacidades industriales y tecnológicas de España y Europa.

El documento reúne la visión de representantes de la Administración, la industria y el ámbito inversor sobre retos como la reindustrialización, el desarrollo de tecnologías de doble uso, la movilización de capital público y privado y la reducción de dependencias exteriores, identificando palancas para reforzar la competitividad, la resiliencia y la autonomía industrial y tecnológica europea. Asimismo, se analizó la movilización de inversión pública y privada para impulsar la innovación y el crecimiento empresarial, destacando el Fondo de Innovación de la OTAN, dotado con 1.000 millones de euros para financiar startups y tecnologías de doble uso;[1] la consolidación de un ecosistema integrado por empresas tractoras, compañías especializadas y startups se identificó como esencial para fortalecer las cadenas de valor.

Finalmente, se señalaron los costes energéticos y las exigencias regulatorias como desafíos para la competitividad industrial, especialmente ante el impacto económico de la descarbonización y el riesgo de deslocalización de actividades estratégicas.

 

Reflexiones de los ponentes:

Los ponentes compartieron sus principales reflexiones desde la perspectiva de sus respectivos sectores, destacando su contribución al fortalecimiento de la Autonomía y la Seguridad Nacional:

  • “La seguridad nacional ya no depende únicamente de la capacidad militar, sino también de disponer de una industria propia y competitiva. Europa necesita reforzar su cooperación industrial y reducir las dependencias exteriores para garantizar su autonomía estratégica.”  Rafael Coloma Ojeda, Subdirector General de Comercio Internacional de Material de Defensa y Doble Uso del Ministerio de Economía

 

  • “El sector químico es crítico para la seguridad nacional y la autonomía estratégica, estando implicado en todas las cadenas de valor de la economía. Como muestra, la identificación de moléculas químicas estratégicas para la defensa, y para otros sectores relevantes de la economía, como la movilidad, la salud, la agricultura o la energía, cuya producción deberíamos proteger en Europa, para reforzar nuestra competitividad y reducir dependencias externas. Mantener estas capacidades productivas requiere combinar una política industrial ambiciosa con energía asequible, previsibilidad regulatoria e incentivos eficaces, como los Contratos por Diferencia de Carbono (CCfD), para acometer las inversiones necesarias para la transformación industrial.” Juan Antonio Labat, Director General de FEIQUE.

 

  • “La autonomía estratégica exige identificar las capacidades críticas para reducir dependencias exteriores, desarrollar un ecosistema industrial articulado y garantizar que la inversión llegue a las empresas con capacidad de generar tecnología y producción.” Enrique López, CEO de Amper

 

  • “El incremento del gasto en defensa representa una oportunidad para desarrollar capacidades industriales, pero la inversión debe dirigirse hacia empresas con tecnologías relevantes, potencial de crecimiento y capacidad para cubrir necesidades reales del sector.” Carlos Carbó, Executive Chairman and Founding Partner de Nazca Capital

 

  • “La financiación pública debe actuar como catalizador de la inversión privada para acelerar el crecimiento empresarial, reforzar las capacidades industriales estratégicas y favorecer que la tecnología y la producción se desarrollen en España.” Guillermo Jiménez, Director General de AXIS – Grupo ICO

  •   “Estas son las tareas que deberían abordar las empresas para crear un ecosistema seguro:

  1. Gobernanza corporativa orientada a la seguridad nacional: Las empresas deben incorporar a su gobernanza la gestión de vulnerabilidades reputacionales y de los riesgos asociados al acceso, uso y protección de información clasificada.

  2. Cualificación de procesos, tecnología y talento: Los procesos, tecnologías, instalaciones y perfiles profesionales deben cumplir requisitos adecuados a la criticidad de las actividades desarrolladas. Esto incluye mecanismos de validación técnica, protección de la información, filtro del personal y desarrollo de competencias especializadas.

  3. Planificación estratégica y coordinación a largo plazo: La planificación empresarial debe anticipar las necesidades de seguridad nacional y orientar las inversiones hacia capacidades prioritarias y sostenibles en el tiempo.” Rafael José de Espona, Experto en Seguridad Nacional.

 

Seguridad Nacional como marco de oportunidad para la inversión

La Seguridad Nacional configura un mercado industrial y tecnológico más amplio que el sector de defensa, con oportunidades de inversión tanto en actividades militares como en sectores civiles estratégicos. Durante la jornada se identificaron tres ámbitos complementarios: la Base Industrial y Tecnológica de la Defensa (BITD),[2] que integra capacidades militares y tecnologías de doble uso; la Reserva Estratégica basada en las Capacidades Nacionales de Producción Industrial (RECAPI),[3] orientada a garantizar la disponibilidad de recursos y capacidades productivas estratégicas; el sistema de Protección de Infraestructuras Críticas (PIC)[4] y el anteproyecto de Entidades Críticas (CER)[5] destinado a proteger las instalaciones y servicios esenciales para el funcionamiento del país.

Esta perspectiva amplía el universo de oportunidades hacia sectores como la industria química, la energía, el agua, las telecomunicaciones, la electrónica o la construcción de infraestructuras. El potencial inversor reside no solo en desarrollar nuevas tecnologías, sino también en preservar, adaptar y ampliar capacidades productivas existentes, reducir dependencias exteriores y reforzar la resiliencia de las cadenas de valor.

 

Deep Tech y tecnologías de doble uso: la base de la reindustrialización europea

La reindustrialización europea exige desarrollar y escalar tecnologías deep tech y de doble uso para recuperar capacidades manufactureras y responder a necesidades civiles y militares. Su industrialización requiere superar barreras de financiación, maduración tecnológica y acceso al mercado, facilitando su integración en las cadenas de suministro. La competitividad europea depende también de los costes energéticos, las exigencias regulatorias y el acceso a materias primas críticas, factores determinantes para reducir las dependencias exteriores y reforzar la autonomía estratégica.

El ciclo del agua constituye un ejemplo de la convergencia entre industria civil, sostenibilidad y seguridad nacional. Su cadena de valor comprende desde la producción de componentes químicos esenciales hasta las tecnologías de potabilización, desalación, distribución y control de redes. Estas capacidades resultan relevantes tanto para garantizar el abastecimiento de la población como para asegurar la autonomía operativa de instalaciones estratégicas y militares.

Su desarrollo requiere inversiones que integren eficiencia en el uso de los recursos, autonomía energética, ciberseguridad industrial y continuidad operativa. Este enfoque permite identificar oportunidades de inversión con aplicaciones transversales en diferentes ámbitos de la seguridad nacional.

 

Cómo construir un ecosistema industrial y tecnológico competitivo

El desarrollo de capacidades estratégicas requiere un ecosistema integrado por empresas tractoras, proveedores especializados, pymes tecnológicas, startups, inversores e instituciones públicas. Su coordinación permite superar la fragmentación empresarial, facilitar la transferencia tecnológica y fortalecer las cadenas de suministro nacionales. Las empresas tractoras aportan capacidad de integración y generación de demanda, mientras que las compañías especializadas contribuyen con conocimiento técnico y capacidades industriales, incluidas tecnologías civiles con aplicaciones en defensa y seguridad nacional.

 

La colaboración público-privada como acelerador de capacidades estratégicas

La colaboración público-privada permite movilizar financiación, compartir riesgos y acelerar el desarrollo de capacidades estratégicas. Su eficacia exige alinear la política industrial con las necesidades de defensa, facilitar el acceso efectivo de las empresas a las ayudas y reducir las barreras de inversión en tecnologías emergentes. La estabilidad regulatoria y la coordinación institucional resultan esenciales para garantizar la continuidad productiva.

Axis contribuye a movilizar capital público-privado para impulsar empresas y tecnologías estratégicas, priorizando la inversión en España y explorando oportunidades internacionales para incorporar nuevas capacidades al tejido productivo nacional.

Uno de los principales retos identificados durante la mesa fue la necesidad de asegurar que los recursos financieros disponibles lleguen efectivamente al conjunto de la cadena de valor industrial. Los participantes señalaron que la movilización de financiación pública no siempre se ha traducido con suficiente rapidez en recursos para las pymes y los proveedores especializados, que deben afrontar inversiones, costes operativos y necesidades de circulante.

En este contexto, la colaboración público-privada debe facilitar la conexión entre grandes contratistas, empresas especializadas e inversores, favoreciendo el desarrollo de proyectos industriales conjuntos y la llegada efectiva de financiación a las distintas capas de la cadena de suministro.

 

Capital privado: una pieza clave para impulsar la autonomía estratégica

El capital privado complementa la financiación pública y facilita el crecimiento, escalado tecnológico y consolidación de empresas estratégicas. Su inversión requiere evaluar la madurez tecnológica, la capacidad de industrialización y las perspectivas de demanda, favoreciendo la integración de capacidades complementarias. La orientación del capital hacia estos sectores contribuye a desarrollar tecnología propia, retener propiedad intelectual y consolidar capacidades productivas europeas.

La inversión en seguridad nacional presenta, además, particularidades que deben incorporarse a los procesos de identificación y evaluación de oportunidades. Junto a los criterios financieros y tecnológicos convencionales, los inversores deben considerar la relevancia estratégica de los activos, su contribución a las capacidades productivas nacionales, las dependencias críticas de sus cadenas de suministro y los requisitos regulatorios y de seguridad aplicables.

Los procesos de inversión y adquisición empresarial deben prestar especial atención a las habilitaciones de seguridad, la protección de información clasificada y las posibles implicaciones de los cambios accionariales sobre la continuidad de determinadas actividades. La especialización sectorial y el conocimiento de las necesidades reales de seguridad nacional resultan, por tanto, fundamentales para orientar adecuadamente el capital.

 

Cómo deben adaptarse empresas e inversores al nuevo contexto de seguridad nacional

La integración de la Seguridad Nacional en la estrategia empresarial exige adaptar la gobernanza, los procesos de inversión y la gestión de riesgos.[6] Iniciativas como la (RECAPI) y la normativa sobre Entidades Crítica (CER)[7] requieren identificar y proteger capacidades esenciales, reforzar la diligencia debida y garantizar la seguridad de la información y los activos estratégicos. Las empresas deben asegurar la cualificación de procesos, instalaciones y personal, incorporando una planificación a largo plazo alineada con las necesidades de defensa y seguridad nacional.

La consolidación de este ecosistema requiere, asimismo, una mayor coordinación técnica entre empresas industriales, inversores, especialistas en seguridad nacional y Administraciones públicas. El desarrollo de capacidades estratégicas exige conectar el conocimiento tecnológico e industrial con las necesidades operativas reales, superando las barreras de especialización y los diferentes criterios de evaluación de los agentes implicados.

Esta coordinación debe integrarse en los procesos de planificación empresarial y de inversión a largo plazo para facilitar que las capacidades industriales existentes se transformen en soluciones efectivamente utilizables.

 

Conclusiones: inversión, industria y tecnología para reforzar la autonomía estratégica europea

Europa necesita recuperar capacidades productivas y tecnológicas para garantizar una autonomía estratégica, que proteja nuestra economía e inversiones ante luchas geopolíticas, crisis e interrupciones de suministro. Pese a disponer de conocimiento, empresas especializadas y financiación, los costes energéticos, la presión fiscal y las exigencias regulatorias condicionan su competitividad, especialmente en defensa, industria química, ciberseguridad, energía e infraestructuras críticas.

El desafío consiste en transformar las capacidades de nuestras compañías, para dar respuesta a las necesidades de la seguridad nacional. Esto implica invertir en capacidades industriales mediante la coordinación entre empresas, inversores e instituciones públicas. Para ello, resulta esencial facilitar la integración de tecnologías de doble uso en defensa y seguridad, acompañando todo el ciclo de inversión, desde la innovación hasta la producción y comercialización.

Desde la perspectiva empresarial, resulta necesario incorporar la seguridad nacional a la planificación estratégica, adaptar la gobernanza, cualificar procesos y profesionales y evaluar las oportunidades en función de su relevancia industrial y sus exigencias específicas. Para los inversores, este nuevo mercado exige complementar el análisis financiero convencional con una evaluación de las capacidades estratégicas, las dependencias industriales y los riesgos regulatorios y de seguridad.

En definitiva, la consolidación de un ecosistema industrial competitivo y resiliente depende de la capacidad de coordinación entre empresas, inversores, especialistas y Administraciones públicas, conectando la disponibilidad de capital y tecnología con las necesidades presentes y futuras de seguridad nacional.

 

ACERCA DE SPAINCAP

SPAINCAP representa a la industria de Capital Privado en España. Presidida por Enrique Tombas, agrupa a más de 200 firmas nacionales e internacionales de Venture Capital & Private Equity, 100 proveedores de servicios y 25 inversores institucionales. Los miembros de SPAINCAP invierten a medio y largo plazo en compañías no cotizadas, desde startups a empresas consolidadas, aportando no solo financiación estable a través de capital, sino también innovación y apoyo en la gestión. La misión de la Asociación es conectar a todos los actores de la industria en España, representando sus intereses ante la Administración, medios de comunicación y opinión pública, tanto a nivel nacional como internacional, a través de alianzas y sinergias en Europa y Latinoamérica. SpainCap forma parte del Consejo de Finanzas Sostenibles, del Foro Nacional de Empresas Emergentes, del Plan de Educación Financiera de la CNMV y del Spain Asia Advisory Council. SPAINCAP

 

ACERCA DE VALORA CONSULTORES

VALORA CONSULTORES, con 25 años de experiencia, es una firma de servicios profesionales que acompaña a organizaciones privadas y públicas ante los nuevos retos estratégicos, operativos y de transformación de negocio, con especial foco en los riesgos y oportunidades. Operamos a nivel internacional con clientes en más 30 países y trabajando con lideres sectoriales globales en la protección y adaptación del modelo de negocio y la cadena de valor. Con más de 230 profesionales, gestionamos alta especialización en 15 macrosectores, incluyendo la Defensa y Seguridad Nacional. Facilitamos la inversión y financiación de operaciones de M&A, trabajando con 40 bancos de UE y Latam. Como expertos de referencia, Valora forma parte de OFISO, del Consejo de Finanzas Sostenibles de España del Ministerio de Economía y del Consejo Mexicano de Finanzas Sostenibles. Valora Consultores


 

José Zudaire Sarobe

Director General de SPAINCAP

 

Senén Ferreiro Páramo

Socio Fundador y Presidente de Valora Consultores

 

Logos juntos Spaincap y Valora.png 

 

 

Este documento y los contenidos en él recogidos, son confidenciales y constituyen propiedad intelectual de Valora Consultores de Gestión, S.L. Cualquier uso, total o parcial, requiere la autorización expresa de Valora Consultores de Gestión, S.L. Las informaciones facilitadas para el desarrollo del documento son tratadas como información confidencial por todo el personal de Valora Consultores de Gestión, S.L.


[1] Organización del Tratado del Atlántico Norte. (2022, 30 de junio). NATO launches innovation fund. NATO launches Innovation Fund | NATO News

[2] Ministerio de Defensa. (2025). Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa. Gobierno de España. Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa - ETID

[3] Ministerio de Industria y Turismo. (2024, 29 de mayo). La nueva Ley de Industria y Autonomía Estratégica recogerá una reserva para asegurar el suministro de recursos en tiempos de crisis y pandemias. Ministerio de Industria y Turismo - La nueva Ley de Industria y Autonomía Estratégica recogerá una Reserva para asegurar el suministro de recursos en tiempos de crisis y pandemias

[4] Boletín Oficial del Estado. (2011, 29 de abril). Disposición 7630 del BOE núm. 102 de 2011. Disposición 7630 del BOE núm. 102 de 2011

[5] Ministerio del Interior. (2025). Anteproyecto de Ley de protección y resiliencia de entidades críticas. Gobierno de España. https://www.interior.gob.es/opencms/pdf/servicios-al-ciudadano/participacion-ciudadana/Participacion-publica-en-proyectos-normativos/Audiencia-e-informacion-publica/08_2025_Anteproyecto_ley_proteccion_resiliencia_entidades_criticas.pdf

[6] Jefatura del Estado. (2015, 28 de septiembre). Ley 36/2015, de 28 de septiembre, de Seguridad Nacional. Boletín Oficial del Estado, núm. 233, 87106–87117. BOE-A-2015-10389 Ley 36/2015, de 28 de septiembre, de Seguridad Nacional.

[7] Boletín Oficial del Estado. (2011, 29 de abril). Disposición 7630 del BOE núm. 102 de 2011. Disposición 7630 del BOE núm. 102 de 2011

La seguridad nacional está redefiniendo las prioridades industriales y de inversión.

Comprender sus implicaciones será clave para identificar riesgos, oportunidades y capacidades estratégicas.

Compartir conocimiento y visión estratégica resulta fundamental para tomar decisiones informadas en este nuevo contexto.

Contacta con nuestros expertos
Dashboard de selección de ofertas hipotecarias