El BCE ha decidido extender el uso de factores climáticos dentro del marco de colateral del Eurosistema a determinados créditos elegibles frente a empresas no financieras. La medida busca proteger al Eurosistema frente a posibles pérdidas de valor del colateral derivadas de shocks de transición climática. Su entrada en vigor se estima a finales de 2027.
La medida amplía el enfoque ya aprobado para activos negociables emitidos por empresas no financieras, que entró en vigor el 15 de junio de 2026, y refuerza la integración del riesgo climático en la implementación de la política monetaria.
Qué está cambiando
• El BCE aplicará un factor climático a determinados créditos corporativos no financieros utilizados como colateral en operaciones de financiación del Eurosistema.
• Cuanto mayor sea la sensibilidad del colateral a incertidumbres de transición climática, mayor será la reducción aplicada a su valor de colateral.
• El factor climático se calculará a partir de una puntuación de incertidumbre a nivel de activo, basada en tres elementos: estrés sectorial, exposición del deudor a incertidumbres de transición y vencimiento residual del crédito. La reducción máxima será del 5%.
• Cuando no haya datos suficientes a nivel de industria o deudor, el Eurosistema podrá utilizar datos sectoriales u otras fuentes alternativas adecuadas.
Qué implica para las entidades financieras
• Las carteras de crédito corporativo frente a sectores más expuestos a transición climática pueden tener menor capacidad de movilización como colateral.
• Aumenta la importancia de disponer de datos climáticos fiables sobre empresas no financieras, especialmente en sectores intensivos en carbono o con elevada sensibilidad regulatoria y tecnológica.
• La medida refuerza la necesidad de integrar variables climáticas en gestión de balance, ALM, tesorería, riesgos y originación de crédito corporativo.
Qué deberían revisar las entidades en 2026
• Identificar qué préstamos corporativos no financieros se utilizan o podrían utilizarse como colateral en operaciones con el Eurosistema.
• Mapear la exposición sectorial de esas carteras frente a riesgos de transición climática.
• Revisar la disponibilidad y calidad de datos climáticos de deudores corporativos.
• Analizar impactos potenciales en valor de colateral, capacidad de movilización y gestión de liquidez.
• Incorporar esta dimensión en políticas de originación, pricing, seguimiento de cartera y gestión de colateral.
Cómo puede ayudar Valora
• Diagnóstico de exposición de carteras elegibles como colateral a factores climáticos del BCE.
• Análisis sectorial y de deudores frente a riesgos de transición climática.
• Evaluación de impactos potenciales sobre valor de colateral, liquidez y gestión de balance.
• Diseño de criterios climáticos para originación, seguimiento y priorización de carteras corporativas.
Septiembre 2026